Uvas, perlas dulces

A finales de verano es cuando llega el momento de recolección de una de las frutas con mayor poder depurativo y regenerador… ¡La uva!

Estas pequeñas perlas dulces evidentemente son muy ricas en azúcares, glucosa y fructosa principalmente, pero también contienen muchos otros elementos, son ricas en fibra y ácidos orgánicos, buenas para el funcionamiento intestinal. Nos ayudan a eliminar residuos y toxinas, son ricas en vitaminas del grupo B y C, minerales como el hierro y el potasio y ricas en antioxidantes, que junto con los polifenoles protegen los vasos sanguíneos, retrasando el envejecimiento y protegiendo contra el cáncer.

Para disfrutar de todas las propiedades de la uva, nuestra recomendación es que la comáis entera, sin sacarle la piel ni las semillas ya que son las partes que nos ayudarán a regular el tránsito intestinal.

Mejor si las comemos antes o después de cualquier comida para aprovechar todas sus cualidades, ¡aunque no dejan de ser unos postres ideales!

Hay muchas variedades de uva, y todas ellas combinan perfectamente con ensaladas o como desayuno con yogur y cereales.

Podría decirse que la uva es la fruta mágica por excelencia, ya que favorece el buen estado de las arterias, proporciona energía, se recomienda para afecciones renales, cardiovasculares, varices y hemorroides, además de tener propiedades anticancerígenas.

Incluso estudios recientes han encontrado que el extracto de las semillas de uva ayuda a prevenir, e incluso a retardar, la evolución de enfermedades degenerativas, en especial del Alzheimer, sin presentar efectos secundarios.

Nuestra recomendación es tomar la uva entera, pero sabemos que a veces a los más pequeños las semillas les molestan mucho y no se la quieren comer entera por su textura dura y áspera, así que si queremos que coman podemos optar por la opción de abrir la uva por la mitad y sacarle la semilla o preparar un delicioso “mosto” o zumo de uva con la ayuda de un pasa-purés, ya que eliminaremos las partes más ásperas y nos quedaremos con lo más dulce de la fruta. ¡Ningún niño se puede negar!

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  • Texto: Silvia Perona