PERROS Y NIÑOS

Perros en casa, mejores niños

Vivir y crecer con perros aporta para los niños beneficios importantes.: no sólo para su desarrollo, sino también para su futuro. Aprenden a respetar a los animales, a ser responsables, aumenta su autoestima y, a largo plazo, cuando vayan creciendo serán niños mucho más abiertos en sus relaciones y con menos inseguridades.

Los niños que en su casa tienen perros aprenden a ser más tolerantes siempre y cuando, claro está, los padres adopten una postura responsable y de respeto hacia los animales. Recordamos que los niños y niñas hacen lo que ven en casa.

En muchas ocasiones niños y niñas que han tenido perros, cuando son mayores tienen un recuerdo inolvidable de las experiencias que vivieron con ellos, recuerdos que perduran con el paso de los años.

Cuando los niños crecen y conviven con perros las ventajas son para los dos. Los niños tienen un compañero de juego permanente y se crea un vínculo muy importante entre ellos desde que son pequeños. Se debe escoger bien el tipo de raza en función de la medida del hogar, la disponibilidad para sacarlo a pasear, el tipo de pelo, etc. Y es muy importante mirar el tipo de carácter: hay perros que son protectores con los niños y se convierten en vigilantes inseparables.

Los perros y los niños aprenden uno del otro que no se debe hacer daño, aprenden cuáles son sus límites y los niños aprenden el comportamiento social sin que nadie les marque constantemente una pauta.

Los niños que comparten su vida con animales crecen más felices y suelen ser más sociables, les potencia la autoestima y está comprobado que son más autosuficientes, más responsables y más espontáneos.

Aprenden también a respetar la naturaleza y crecen desarrollando un carácter más abierto, ayudándoles en el resto de relaciones sociales.

Potencia la sensibilidad y estimula la afectividad de los niños. A los perros se les tiene que dar mimos, dedicar un tiempo y un espacio exclusivo en nuestro hogar.

Compartir responsabilidades

Cuando los niños tienen 3 o 4 años ya les podemos empezar a otorgar pequeñas tareas en relación a la mascota: que jueguen con el animal en determinadas horas, por ejemplo. Es fundamental que les vigilemos ya que los niños a esta edad aún no controlan sus impulsos.

A partir de los 7 años ya pueden dar de comer al animal o ponerle agua. A partir de los 10 años ya les podemos dar más responsabilidades como sacar a pasear al animal.

¿Hay riesgo de infecciones?

El riesgo de infecciones de perros a niños no supone una alerta para los padres, siempre y cuando los perros estén limpios, vacunados y desparasitados. Lo que sí que hay que hacer es inculcar a los niños unas normas básicas de higiene:

  • Lavarse las manos después de jugar con el perro.
  • Es importante que el perro no chupe ni la cara ni la nariz de los niños.
  • Los niños no deben ponerse en la boca ni las orejas ni las patas de los perros.
  • Los niños no deben comer del plato del perro ni los perros deben lamer el plato o la comida de los niños.
  • NO dormir con el animal.
  • Tenemos que pensar que si el perro está bien cuidado, si alguna vez se rompe una de estas normas no nos tenemos que preocupar.

Precauciones a tener en cuenta:

  • Educar y adiestrar a los perros.
  • Vacunarles y desparasitarles.
  • No dejéis a los bebés a solas con los animales.
  • No dejéis que los niños maltraten física o psicológicamente a los perros.
  • Procurar que los niños no jueguen a juegos que puedan despertar en los perros su instinto depredador.
  • Los niños siempre tienen que estar por encima de los perros. Es importante respetar siempre esta jerarquía.
  • Intentar que los niños no molesten a los perros cuando duermen o comen o cuando tienen dolor.

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