AHORRAMOS AGUA

Con sequía o no, el agua es un bien escaso

¡El agua es un tesoro!

Llueva o no, el agua es un bien escaso durante todo el año y no debemos hacer un uso irracional e innecesario.

En el fondo, racionalizar su consumo no es tan difícil y, sobre todo, lo que debemos evitar es desperdiciarla (y esto es una cuestión de hábitos).

Y los niños juegan un papel importante.

Aunque en el colegio se trabaja este tema a fondo, intentando inculcar la cultura del no desperdicio del agua, tenemos que hacer que este respeto nazca desde casa.

Y la manera es que los adultos actuemos con responsabilidad para que los hijos tengan modelo y ejemplo a seguir de una forma espontánea. Deben adquirir hábitos.

A continuación proponemos algunas medidas que podemos tomar para el ahorro de agua y consejos para evitar un mal uso de ésta.

Ya veréis que muchas de las propuestas no son tan descabelladas y que, a veces, nos hace falta leer cierta información para ver qué sencillo puede resultar:

¡El WC no es una basura!

Cada vez que utilizamos la cisterna estamos gastando de forma absurda entre 9 y 12 litros de agua. Si somos conscientes no lanzaremos papeles, pelo u otras cosas que no cuesta nada tirar a la papelera normal.

¿Por qué tenemos los grifos abiertos cuando no los utilizamos?

¡Lavarse los dientes puede significar un consumo de 12 litros de agua!

Y limpiarnos las manos… ¡18 litros!

Cuando nos lavamos los dientes, mientras nos estamos cepillando, ¿por qué necesitamos tener el grifo abierto?

Muchas veces es un acto que hacemos inconscientemente, pero si tomamos conciencia veremos que es absurdo y cerraremos el grifo, volviéndolo a abrir cuando vuelva a ser necesario el uso del agua (para enjuagarse).

Lo mismo podríamos decir de cuando nos lavamos las manos, nos duchamos o afeitamos. Mientras nos estamos enjabonando, podemos cerrar el grifo sin que nuestra actividad se vea afectada. Después, para quitarnos el jabón, lo volvemos a abrir.

Ducha en vez de baño

Si pensamos en la cantidad de agua que necesitamos para hacernos un baño no nos quedaremos indiferentes: entre 200 y 300 litros de agua. Una ducha puede representar un 20% de este consumo.

Mantenimiento de grifos

A menudo no damos importancia a un grifo que gotee o al mismo inodoro si va cayendo un hilillo de agua…

Si pudiéramos recoger toda el agua que ha ido cayendo durante todo un día nos daríamos cuenta de la cantidad que representa esta pérdida.

Reparándolo ahorraremos muchos litros de agua. Un grifo que gotea puede llegar a perder hasta 1.000 litros de agua al mes.

Si tenemos lavavajillas…

Aunque pueda parecer lo contrario, un buen uso del lavavajillas puede significar la mitad de consumo de agua que lavando a mano. Pero para hacerlo bien debemos poner en marcha el lavavajillas con la carga máxima (ahorraremos agua y energía).

Pero si lavamos los platos a mano…

No dejemos correr el agua inútilmente mientras estamos enjabonando.

Vale la pena llenar el fregadero con agua y jabón, y enjabonar (con el grifo cerrado) todo lo que tenemos que lavar a la vez. Después, lo aclaramos. De este modo, podremos reducir a la mitad el consumo de agua.

Lavamos bien la ropa

Cada vez que pongamos en marcha la lavadora, hagámoslo con la carga completa. Entre 60 y 90 litros se pueden llegar a gastar en cada lavado, por lo tanto estaremos ahorrando mucha agua y también energía.

Instalar economizadores en los grifos

Grifos de bajo consumo, limitadores de caudal, aireadores… Son pequeños elementos muy baratos y fáciles de colocar que nos permitirán ahorrar entre un 40 y 60% del agua que utilizamos sin notar la diferencia.

La cisterna del WC

Hay sistemas que ajustan la descarga a la cantidad necesaria. Controlar este volumen de consumo puede significar un ahorro del 60%.

El coche bien limpio…

Pero, pensando en el consumo de agua, es mucho mejor llevarlo a un túnel de lavado que no hacerlo en casa con una manguera (¡podemos llegar a gastar hasta 400 litros!).

MÉS INFORMACIÓ

Más información

Regar las plantas del balcón o de la azotea
  • Es mejor regarlas a primera hora de la mañana o por la noche: evitaremos la evaporación por la acción del sol.
  • Podemos regar las plantas con el agua con el que lavamos la fruta o la verdura, o con el agua de hervir la verdura o los huevos: este agua es incluso más beneficiosa para las plantas.
  • Si tenemos plantas autóctonas, acostumbradas a nuestro clima (
  • És millor regar-les a primera hora del matí o al vespre: evitarem l’evaporació per l’acció del sol.
  • Podem regal les plantes amb l’aigua que rentem la fruita o la verdura, però també amb l'aigua de bullir la verdura o els ous: aquesta aigua fins i tot és mol beneficiosa per les plantes del terrat o del balcó.
  • Si tenim plantes autòctones, acostumades al nostre clima (tomillo, romero, lavanda, albahaca...),  nos durarán más si hace mucha calor y consumirán diez veces menos agua que las flores de temporada.