LA AUTOESTIMA DURANTE LA INFANCIA

La autoestima durante la infancia

La autoestima es la idea que tenemos sobre nuestra valía como personas.

Sentirse esencialmente cómodo dentro de uno mismo, aceptarse tal y como uno es y quererse sin condiciones es esencial para la supervivencia psicológica y para la salud mental del individuo.

Esta es una de nuestras responsabilidades como padres y educadores, ya que nosotros somos sus primeros referentes de los cuales reciben estos mensajes positivos o negativos.

¿CÓMO SE FORMA LA AUTOESTIMA?

  1. La autoestima se va desarrollando a través de las experiencias por las cuales van pasando los niños.
  2. Si están con personas que no les aceptan tal y como son o que les ponen condiciones para quererlos, disminuye su autoestima. No quiere decir que no se pongan límites o se corrijan actitudes, pero se puede hacer sin atacar la autoestima.
  3. La baja autoestima está relacionada con formas distorsionadas de pensar sobre uno mismo, por norma, siempre desde un prisma de negatividad (“No puedo hacerlo, soy un desastre”, en vez de “Esto me cuesta más que otras cosas”).

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA POTENCIAR LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS?

  1. No ridiculizarlos ni burlarnos de sus actitudes fantasiosas. En la primera infancia hay una tendencia inconsciente a ponerlos en ridículo, censurarlos o reírnos de ellos. Arrelamos un sentimiento de vergüenza y ridículo. Si tenemos que llamar la atención, mejor hacerlo en privado.
  2. Los niños necesitan recibir alabanzas y felicitaciones abundantes y incondicionales, independientemente de si los resultados de sus esfuerzos sean o no existosos.
  3. Proponer tareas de dificultad moderada que puedan realizar con éxito. Pueden ser tareas de casa, como llevar los platos, poner el mantel… Hará que se sientan importantes y que colaboren en casa.
  4. Debemos sorprendernos e impresionarnos por sus gestas (sin exagerar).
  5. Evitar las etiquetas. Casi sin darnos cuenta etiquetamos a nuestros hijos cuando tienen esta edad y muestran comportamientos que catalogamos: “-¿Cómo está tu niño?”, nos preguntan. “-Ya sabes, es muy travieso…”, contestamos, muchas veces delante suyo.

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Feliciano Garcia
  • Docente, Técnico en Educación Emocional. Terapia familiar. Formado en Constelaciones Familiares.