EL SECRETO DEL ESCUDO MÁGICO

¡Un cuento para ir a dormir!

Había una vez un niño que se llamaba Pau. A Pau le encantaba jugar durante todo el día. Pero, cuando el sol se iba a dormir y la luz de la habitación se apagaba, Pau sentía un poquito de miedo.

— «¿Y si hay monstruos bajo la cama?» — pensaba él, con los ojos muy abiertos.

Una noche, una lucecita plateada entró por la ventana. Era un rayo de luna que parecía pellizcarle la nariz. La Luna, con una voz suave como un susurro, le dijo:

— «Pau, ¿sabes por qué la noche es oscura? Es porque la Tierra se pone una manta para poder descansar. Sin la oscuridad, las flores no podrían cerrar sus pétalos y las estrellas no podrían brillar.»

La Luna le explicó un secreto. El miedo es solo una nube que pasa, pero Pau tenía un escudo mágico: su propia sonrisa.

— «Cuando tengas miedo, cierra los ojos y recuerda el momento más divertido del día,» — dijo la Luna. — «Ese recuerdo se convertirá en una burbuja de luz que te envolverá y te protegerá».

Pau cerró los ojos e imaginó que su camiseta se convertía en una capa de superhéroe. Notó como sus sábanas eran suaves como el algodón.

Escuchó el «tic-tac» del reloj: era el corazón de la casa latiendo tranquilo. Sintió el viento afuera: era la naturaleza cantando una canción de cuna.

De repente, la habitación ya no parecía un lugar donde esconderse, sino un barco mágico a punto de zarpar hacia el país de los sueños, donde hay dragones que comen palomitas y castillos hechos de chocolate.

Pau dio un bostezo muy grande, se tapó hasta la nariz y sonrió. El miedo se había ido volando por la ventana. Ahora sabía que la noche era su amiga, el momento de cargar pilas para una nueva aventura mañana.

Y Pau se durmió… feliz y tranquilo.

 

 



Escrito por: Claudia

Periodista especialista en oci infantil i familiar amb més de 30 anys d'experiència en mitjans.