En White Rabbit no hace falta buscar al caganer. Te espera nada más entrar.
Y no, no está escondido en ningún rincón. Este personaje tan nuestro es el primero que nos da la bienvenida antes de comenzar un recorrido que nos hará viajar por algunas de las tradiciones más conocidas de Barcelona y Cataluña.
Nada más cruzar el pasillo nos encontramos con una reinterpretación de una de las obras más famosas de TVBoy: el beso entre Messi y Cristiano Ronaldo. Aquí, sin embargo, los dos futbolistas aparecen con una rosa y un libro, en un pequeño homenaje a Sant Jordi.
Y ahora sí, empieza el viaje.
La primera sala nos pone en contexto antes de entrar en un espacio lleno de color, música y fiesta. Gigantes, dragones, “castellers” y imaginario popular nos rodean como si estuviéramos en plena fiesta mayor. Es una de esas salas en las que los niños y niñas miran hacia todas partes porque siempre está pasando algo.
Después llegan los cabezudos. Esos personajes tan presentes en las fiestas populares que representan diferentes tipos de personas que podemos encontrar por las calles de la ciudad.
Y lo mejor es que aquí podéis convertiros en uno de ellos por un rato. Una oportunidad divertida para hacer fotos y reír en familia.
El recorrido continúa con otra tradición muy nuestra: el belén. En esta sala tendréis que afinar la vista porque hay un conejo blanco escondido. No os diremos dónde está.
Para ayudar a los más pequeños, han colocado un pequeño banco para que puedan observar todos los detalles con calma.
Y, por supuesto, tampoco podía faltar el caganer. Los hay de todas las formas y colores: superhéroes, deportistas, personajes de cine y muchas caras conocidas que seguro reconoceréis.
Otra de las instalaciones se inspira en el Ou com Balla, una de las tradiciones más curiosas de Barcelona. El agua, la luz y el movimiento crean un espacio que invita a detenerse un momento y dejarse llevar.
Pero en White Rabbit no solo se viene a mirar.
También se viene a moverse.
En una de las salas, vuestro cuerpo se convierte en parte de la obra. Bailar, saltar o simplemente mover los brazos genera visuales en tiempo real, creando una experiencia muy divertida que suele enganchar tanto a niños como a adultos.
Y de repente pasamos del mundo popular al Modernismo. Aquí Barcelona se dibuja a través de colores, mosaicos, luces y agua en una instalación inmersiva que recuerda algunos de los elementos más característicos de la ciudad. Un espacio para sentarse, observar y dejarse sorprender. ¡Aprovechad para descansar y relajaros!
La tecnología también tiene su espacio. Gracias a una experiencia de realidad virtual podréis vivir tradiciones como los castellers, los correfocs o Sant Jordi desde dentro. Por unos instantes seréis vosotros los protagonistas de la historia.
Y ahora toca una pequeña pausa.
Si vais con niños/as pequeños/as, probablemente utilizaréis el baño. Solo os diremos una cosa: cuidado con el botón. La sorpresa forma parte de la experiencia.
Una de las salas más espectaculares está dedicada a La Fura dels Baus. A través de grandes estructuras interactivas se recuperan algunos momentos que forman parte de la memoria colectiva de Barcelona.
Encontramos, por ejemplo, una recreación de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Las figuras parecen cobrar vida gracias a la luz y al movimiento, recreando aquella energía que marcó a toda una generación.
También descubriréis la Dona del Mil·lenni, la figura gigante que dio la bienvenida al año 2000 en la plaza Catalunya ante miles de personas. Una propuesta visual que permite redescubrir aquel momento de una forma muy impactante.
El recorrido continúa con Foc, una instalación inspirada en la noche de San Juan. Luces, colores, música y efectos visuales transforman constantemente el espacio, haciendo que cada momento sea diferente al anterior.
En total, White Rabbit reúne 10 instalaciones inmersivas creadas por artistas de Barcelona que reinterpretan la cultura catalana de una manera moderna, participativa y muy visual.
Y si todavía os habéis quedado con ganas de más…
La entrada combinada también permite visitar House of Candy.
Y si White Rabbit es un viaje por la cultura catalana, House of Candy es un viaje directo al país de las golosinas.
Durante aproximadamente 90 minutos recorreréis más de diez salas llenas de color, escenarios sorprendentes y espacios interactivos pensados para que niños y niñas jueguen, se diviertan y se emocionen…
Un universo de fantasía donde os faltará memoria en el móvil para hacer fotografías. Los más pequeños recorren las salas con esa mezcla de emoción y sorpresa que tanto nos gusta ver: señalando cada detalle, preguntando qué hay detrás de la siguiente puerta y corriendo hacia la próxima sorpresa. De esas experiencias en las que los niños y las niñas entran contentos y salen todavía más contentos.
Compra las entradas combnadas AQUÍ
MÉS INFORMACIÓ
lloc
BarcelonaComarca:
- Barcelonès
- Web:
- https://whiterabbit-theoffmuseum.com/
Horari
De 10 a 20 horas
Més informació
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Entrada válida durante 1 año para visitar White Rabbit y House of Candy.
Este verano hay una noticia aún mejor
Información de la promoción
- Hasta el 31 de agosto de 2026.
- Entrada gratuita para niños de 0 a 12 años.
- Es necesario ser residente en Cataluña.
- Hay que presentar DNI o NIE.
- Máximo dos niños gratuitos por cada adulto con entrada completa.
- Válida en White Rabbit y House of Candy.


















