BUÑUELOS DE CUARESMA

También conocidos como buñuelos de viento

Durante la época de Cuaresma, los miércoles y viernes podemos encontrar en las pastelerías los típicos buñuelos de viento. Mmmmhh… ¡Dulce y riquísimo!

Pero… Si es lunes, por ejemplo, ¿por qué tenemos que esperar? ¿Os atrevéis a hacerlos vosotros mismos?

Lo primero que tenemos que hacer es poner la leche y la mantequilla en una olla y añadir un poco de sal. Vamos mezclando y comprobamos que la mantequilla se vaya deshaciendo.

Cuando la leche empiece a hervir, añadimos la harina tamizada. Tendremos que remover continuamente la mezcla hasta que se vaya quedando como una pasta homogénea.

Cuando veamos que la masa se empieza a desenganchar de las paredes del recipiente lo retiramos del fuego y empezamos a añadir los huevos (es mejor hacerlo de uno en uno: tiramos un huevo entero y mezclamos bien hasta que quede bien absorbido por la masa. Vamos repitiendo esta operación con los otros huevos).

Tendremos entonces una masa homogénea y consistente.

Preparamos una sartén con aceite y cuando esté caliente añadimos pequeñas partes de la masa (no demasiado grandes). Veréis que los buñuelos se van hinchando… Cuando estén dorados los vamos retirando de la paella, colocándolos en un plato donde habremos puesto papel de cocina para que pierdan aceite.

Cuando aún estén calientes les echamos azúcar por encima y los dejamos enfriar.

¡Ya veréis qué buenos quedan!

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Ingredientes

  • 125 ml. de leche
  • 75 gr. de harina
  • 60 gr. de mantequilla
  • 3 huevos
  • Sal
  • Aceite
  • Azúcar