40 días antes de Pascua

(festividad móvil en el calendario)

Después de los días de fiesta y risas que representa el Carnaval, llega la Cuaresma.

El mismo día que acaban las fiestas, el Miércoles de Ceniza, empieza un periodo de cuarenta días, que justo son los días que faltan para el Domingo de Pascua.

Según la tradición cristiana, durante esta cuarentena, se debía realizar una preparación física y espiritual para encarar la llegada de la Semana Santa. Antiguamente empezaba un proceso en el cual los cristianos debían realizar una especie de penitencia, practicando el ayuno y la abstinencia.

Con el paso de los años, este sacrificio se fue diluyendo y, tradicionalmente, se dejaba comer muy ligero durante la semana (agua, caldo y verdura) y se permitía comer pescado sólo los domingos. La carne y los huevos estaban prohibidos durante la Cuaresma. Hoy en día, si os fijáis, veréis que los Viernes de Cuaresma muchos menús tienen el pescado como elemento principal, evitando poner carne como herencia de esta tradición.

La Vieja Cuaresma

Los 40 días, o 7 semanas, de prohibiciones están representados por el personaje de la Vieja Cuaresma.

Se trata de una mujer vieja y arrugada con un pañuelo en la cabeza y con una característica muy peculiar: tiene 7 piernas. Tantas piernas como semanas faltan para que llegue la Semana Santa.

Su misión es procurar que los más pequeños no coman carne, y por eso siempre lleva uno o dos bacalaos en las manos, para darle pescado a los niños.

“¡Si comes carne vendrá la Vieja Quaresma y se te llevará!”

Cuando acaba Carnaval, en muchos hogares aparece la Vieja Cuaresma, un papel donde estará dibujada y recortada esta mujer tan peculiar.

La tradición es pegarla en alguna ventana y cada viernes se le debe cortar una pierna.

Así veréis cómo van pasando cada una de las 7 semanas hasta que llegue Semana Santa.

Cada vez que se le corte una pierna, los niños y niñas le tienen que cantar (en catalán):

“Vella Quaresma, Vella Quaresma
Ai! Que no pot caminar.
Té moltes cames i s’entrebanca;
entre tots l’hem d’ajudar.

És que n’hi hem de treure una,
Una, una, una, una …
És que n’hi hem de treure una,
perquè pugui caminar”

BUÑUELOS DE CUARESMA

Durante la Cuaresma, los miércoles y viernes podemos encontrar en las panaderías y pastelerías los típicos buñuelos de viento. Mmmmh… ¡Qué dulces!

Pero… Si es lunes, por ejemplo, ¿por qué tenemos que esperarnos? ¿Os atrevéis a hacerlos vosotros mismos?

ESQUEIXADA DE BACALAO

Como se hacía antes durante la Cuaresma, podemos preparar hoy un plato con bacalao. ¡Así no nos vendrá a buscar la Vieja Cuaresma!

¡Vamos, pequeños chefs!