HACER CAGAR EL TIÓ

24 de diciembre

El tronco más querido por los niños

¿Cómo puede ser que un tronco de madera se convierta en el centro de la fiesta y sea uno de los personajes importantes de la Navidad?

Pues el origen está en el hecho de que, antiguamente, la madera del árbol era el punto de partida para muchas cosas necesarias y cotidianas para el hombre: los muebles, las herramientas, las bigas de las casas y las vías del tren, escaleras… Y también, en la chimenea, era la fuente para poder cocinar, dar calor e iluminar.

Así pues, el Tió de Navidad tiene el origen en una especie de fiesta o celebración como agradecimiento y reconocimiento de la importancia del árbol y su madera en los hogares.

Así pues, el día 24 de diciembre por la noche, después de asistir a la Misa del Gallo, la familia quemaba el Tió y este obsequiaba a los más pequeños con dulces y golosinas.

La tradición de hacer “cagar” el Tió:

La tradición marca que tienen que ser los pequeños de la casa los encargados de buscar un buen tronco.

Los niños también serán los que harán que el tronco se convierta en un personaje que, poco a poco, cobrará vida: hace falta que tenga ojos, nariz y, sobre todo, boca.

Aún así hay casas en las que el Tió llega solo: un día alguien llama a la puerta… ¡Y es él!

El Tió tendrá que presidir la casa durante todos los días previos a las fiestas de Navidad.

Tendremos que cuidarle mucho y alimentarlo muy bien… ¡Para que se haga fuerte y mágico!

Se tiene que tener en cuenta que los “tions” sólo comen de noche o cuando están solos, así que lo mejor es servirles la comida justo antes de ir a dormir.

Le podemos dar las sobras de la cena o alguna pieza de fruta, ¡le encantan las mandarinas y los plátanos!

El Tió, poco a poco y sin que nos demos cuenta, irá llenándose la barriga… Hasta el día en que le tendremos que hacer “cagar”. Es importante, para que no pase frío durante la noche, que lo tapemos con una manta.

Y llega el día 24 de diciembre… Y ya podemos empezar el ritual para hacer cagar al tió: los más pequeños se colocan alrededor del tronco que tiene que estar tapado con su mantita.

“Caga tió, neules i torrons…”: al ritmo de la canción, todos los niños y niñas irán dando golpes de bastón al pobre Tió… Y finalmente, de forma mágica… Saldráan los regalos y obsequios para toda la familia y amigos.

La tradición consistía en que el Tió cagara las “neules”, los turrones y todos los dulces que después se irán comiendo durante las fiestas.

Actualmente hay muchas familias que mantienen esta tradición combinando los dulces con los regalos.

Los niños cantarán y darán golpes al Tió, levantarán la manta e irán encontrando los regalos…

¿Y cuándo se acaba la fiesta? Antiguamente bajo la manta se encontraba un arenque, y eso significaba que el Tió había terminado.

Actualmente los “tions” pueden cagar cualquier cosa.

Y después… ¿Qué pasa con el Tió?

Depende de cada familia: hay casas donde el Tió se va tal y como llegó…

En cambio, hay familias que lo queman (recuperando un poco la tradición original), de manera que al año siguiente tendrán que hacer otro.

¿Hacemos un Tió de Navidad?

Aunque hoy en día hay muchas paradas en ferias donde podemos comprarlos, antiguamente eran los propios niños, con la ayuda de los padres, quienes los construían.

Es una actividad muy bonita llena de magia para hacer entre toda la familia.

CÓMO HACER UN TIÓ DE NAVIDAD GRANDE

CÓMO HACER UN MINI TIÓ DE NAVIDAD

LA CANCIÓN DEL TIÓ

Podríamos decir que hay casi tantas canciones para hacer cagar el Tió como casas hay. Al tratarse de una tradición muy familiar, cada uno tiene la que cantaba de pequeño y muchas han ido cambiando con el tiempo.

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