DOS LIBROS INFANTILES SOBRE LA FRUSTRACIÓN

‘¡Qué bien me tengo que esperar!’ y ‘¡Qué bien me he equivocado’

Esperar, equivocarse, volverlo a intentar o aceptar que las cosas no salgan como querríamos son aprendizajes importantes durante la infancia. La paciencia y la tolerancia a la frustración no aparecen de manera automática: se pueden entrenar, y los cuentos pueden ser una buena herramienta para hablar con los niños.

Los libros ¡Qué bien me tengo que esperar! y ¡Qué bien me he equivocado!, de Anna Morató García con ilustraciones de la Marta Biel Tres, parten de dos situaciones cotidianas para ayudar a los más pequeños a entender que esperar y equivocarse forman parte del proceso de aprender y crecer.

 

¡Qué bien me tengo que esperar!

Gabriel, Ana y Nico a veces quieren las cosas ¡YA! y les cuesta tener paciencia y poner buena cara cuando tienen que esperar, pero con la ayuda de sus padres aprenderán a pasar este rato de una forma diferente. Este cuento invita los niños a descubrir que la paciencia también se practica y que saber esperar ayuda a gestionar mejor las emociones y las situaciones que no podemos controlar inmediatamente.




 

¡Qué bien me he equivocado!

Los protagonistas de este cuento comprueban que cada vez que se equivocan puede ser una oportunidad para aprender alguna habilidad. Equivocarse es necesario para crecer, no en centímetros sino en conocimiento y en la escuela Los Olivos lo tienen claro. Este libro pone el foco en la tolerancia al error, ayudando los niños a entender que una equivocación no es un fracaso, sino una oportunidad para probarlo de nuevo, descubrir qué ha pasado y continuar avanzando.

 

Aprender a gestionar la frustración

Trabajar estas habilidades desde pequeños puede ayudar los niños a desarrollar autocontrol, capacidad de espera y estrategias para afrontar la frustración. Son herramientas que les serán útiles en situaciones cotidianas: esperar su turno, perder en un juego, no conseguir aquello que querían o tener que volver a intentar una actividad.

Acompañarlos en estos momentos, poner palabras a lo que sienten y darles espacio para probar, equivocarse y esperar son pequeñas experiencias que contribuyen a su desarrollo emocional y a una mejor toma de decisiones a medida que crecen.

Dos cuentos para leer juntos y, sobre todo, para conversar sobre la paciencia, los errores y todo aquello que aprendemos cuando las cosas no salen a la primera.