31 de diciembre

La última noche del año… ¡La noche más mágica!

Esta noche, junto con la noche de San Juan, es una de las que los niños y niñas se van a dormir más tarde. En esta ocasión como mínimo tienen que aguantar hasta las 12 de la noche, momento de las campanadas con las cuales despedimos el año y damos la bienvenida al siguiente.

De todas las celebraciones enmarcadas dentro del período navideño tal vez esta es la que más gente celebra fuera del ambiente familiar (abuelos, tíos, primos…) y aparecen más cenas entre amigos.

Está a punto de terminar el año y se tienen que hacer todos los preparativos para recibir el año nuevo que viene… Todos bien arreglados y una buena cena en la mesa.

Hay dos momentos álgidos en esta noche: cuando suenan los cuartos (que significa que se acerca la primera campanada) y cuando suena la última campanada y todo el mundo grita: ¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!

Todos reparten besos y abrazos, se brinda con cava y se llama a los seres queridos, con los que no se ha podido pasar la noche, para desarles un feliz año (aunque últimamente también se mandan muchos mensajes de móvil…).

¿Por qué comemos uvas con las campanadas?

La tradición marca que, coincidiendo con cada una de las campanadas, tenemos que comer una uva. En total 12, por supuesto. Es importante no perder la cuenta y que no nos sobre ni nos falte ninguna uva cuando haya sonado la última campanada. De esta forma tendremos suerte durante todo el año nuevo que justo acaba de empezar.

Dicen que comer uvas esta noche es sinónimo de obtener riqueza y dinero durante el año que empieza.

Pero se ve que el origen real de esta tradición no está tan relacionada con la suerte… Un año en el cual hubo un excedente muy importante en la cosecha de uva, para no tener que tirarlo las autoridades decidieron regalarlo a la población con el argumento de que si todo el mundo comía uvas por nochevieja tendrían suerte el año siguiente.

Hay otras tradiciones relacionadas a la nochevieja:
  • En Italia, para tener suerte, después de la última campanada se comen un plato de lentejas. Se ve que el origen de esta tradición es el mismo que el de la uva para nosotros: un excedente en la cosecha.
  • (Esto sólo pueden hacerlo los adultos). Hay mucha gente que antes de empezar las campanadas tira una joya de oro (anillo, brazalete, cadena…) dentro de una copa de cava. Cuando se brinda por primera vez, después de las campanadas, se tienen que beber la copa de golpe y recoger con la boca el objeto de oro. Así, dicen, también se obtendrá suerte durante todo el año nuevo.
  • Otro sinónimo de suerte para el año que empieza es llevar la ropa interior de color rojo.

La cuestión, como veis, es buscar cualquier “ritual” para tener suerte y fortuna.

Decoramos las uvas de nochevieja

Como son tan importantes durante esa noche es muy bonito hacer una buena presentación… Seguro que sorprenderéis a todos los que están con vosotros y se llevarán un recuerdo de esta celebración.

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