Un pequeño tesoro

El Jardín Botánico Histórico es un pequeño tesoro de la jardineria barcelonina. Se esconde dentro de dos hoyos procedentes de antiguas pedreras, en el sector de la Foixarda de Montjuïc, detrás del Museu Nacional d’Art de Catalunya.

El hecho de que se trate de un lugar hundido, en la umbría de Montjuïc, hace que el aire frío se acumule abajo y las temperaturas sean hasta cuatro grados inferiores que las de la parte superior. Esta circunstancia facilita el desarrollo de especies de carácter eurosiberiano, propias de climas más fríos.


PUBLICIDAD